¿QÚE ES LA REALIDAD?

Algunos fenómenos físicos están fuera de los límites de las capacidades que nuestros cinco  sentidos  tienen.

Estas limitaciones fueron comprobadas por pruebas científicas, mediante el desarrollo de variadas experiencias que llevaron al desarrollo de maquinas  y que demostraron estas limitaciones. (1)

Estos instrumentos detectan fenómenos que existen fuera del rango de percepción de nuestros sentidos, o fuera de nuestra capacidad de discriminar, y traducen dichos fenómenos como señales que caen dentro de nuestros rangos sensoriales, y que se pueden apreciar mediante fotografías, manómetros, osciloscopios, contadores Geiger y detectores de ondas alfa, entre otros instrumentos. De esta manera se demuestra así que nuestro sistema nervioso, que esta determinado de manera genética es un “filtro” del continuo de la realidad, tomando solo una porción de la misma. Constituyendo la primer diferencia entre lo que es el mundo o realidad y la representación que nos hacemos de el.

Así mismo, existen otros determinantes más allá de los condicionantes genéticos que limitan nuestra apreciación de la realidad. Por ejemplo: todo el sistema de creencias y valores a los que una sociedad “subscribe”, así como su lenguaje, determinan otro filtro perceptivo, que limita nuestra capacidad de apreciar la realidad.

“Podríamos decir que un niño, es el material virgen en cuanto a la interpretación del mundo y a quien uno se lo describe incesantemente, hasta el punto en que el niño describe el mundo según se lo describen. A partir de ese momento el niño va cobrando el rango de miembro de esa comunidad y esa membresía termina siendo  definitiva cuando el mismo es capaz de llevar a cabo todas las interpretaciones preceptúales adecuadas y que validan dicha interpretación y descripción de la realidad”. (2)

A lo anterior hay que sumarles las descripciones sectoriales dentro del ámbito de la familia y que esta engarzada dentro del marco social.

A fin de poder expresar esta conciencia con límites, el hombre, en particular las distintas sociedades han hecho uso de sistemas de símbolos a los que llamamos lenguas. Por lo tanto el lenguaje es el medio a través del cual expresamos nuestra conciencia limitada de la descripción del mundo con la que fuimos educados. Por ejemplo, hay sociedades que han desarrollado lenguajes que expresan mejor una experiencia, que otras sociedades y también por el contrario.

Frases como las que siguen representan en alguna medida lo antedicho: “Las palabras, no son los hechos”. Cuando las palabras difieren de los hechos…, las que mientes son las palabras…”

Este tipo apreciación de la realidad  a partir de las “anteojos” con los que la sociedad, la cultura y en particular nuestra familia o las personas que tienen influencia sobre nosotros, nos enseña a interpretarla, termina por conformar otro condicionamiento al que se lo puede llamar: “ socio- cultural”.

Por ultimo, basados en nuestra experiencia personal, motivadas por nuestros intereses, gustos, pautas y normas de conducta, hacemos una serie de interpretaciones del mundo que son claramente propias.

Por ejemplo, dos hermanos frente a experiencias similares en su ambiente familiar pueden tener diferentes apreciaciones sobre el tema y concluir en interpretaciones que los llevaran a avalar o a crear su sistema de creencias.

Esto termina por consolidar una interpretación de la realidad y por ende otro condicionamiento que bien se lo puede llamar: “individual” y que conforman la base que muestran las profundas diferencias que se pueden dar entre los seres humanos que tenemos distintos modelos interpretativos.

El conjunto de estos tres “condicionamientos”, ya sean genéticas, socio culturales o individuales terminan por conformar nuestra única e irrepetible descripción de la realidad y que como bien expusimos mas arriba no representa a la misma. Es decir, nuestra descripción de la realidad no es la realidad, sino solo un descripción de la misma.

Esto ultimo esta muy bien representado por la frase: “El mapa no es el territorio”. Lo que suponemos de la realidad es solo una interpretación de la misma. Entonces, bien, podemos coincidir con las frases que expresan: “la vida es ilusión” o también “la vida es sueño”, etc.; que se pueden estar refiriendo a nuestros modelos interpretativos de la realidad. Por tanto seria prudente distinguir entre lo que nos decimos y creemos que es la vida y la vida en si misma y que abarca todas las pequeñas realidades individuales. También podemos inferir que la vida es entonces aquello con lo que nos identificamos.

Muchas veces hacemos  enormes esfuerzos para defender esta interpretación particular y personal de los hechos y difícilmente nos cuestionamos aquello de lo que asumimos y damos por sentado es la realidad. De esta manera quedan de manifiesto las diferencias entre los mundos interpretativos en las relaciones con los otros.

Esto es comprensible, ya que estamos identificados con dicha interpretación de la realidad y de esa manera, y al menos en una instancia de la vida, ésta conforma nuestra identidad. Cualquier situación, que amenace o transgreda dichas fronteras, custodiada por nuestros valores, representara una amenaza a nuestra propia identidad.

Esto sucede hasta que reconocemos que vivimos en mundos interpretativos y que respondemos a ellos y no a realidad “con mayúsculas”, en principio inabordable. Este darnos cuenta, nos da la opción de abrirnos a nuevas posibilidades interpretativas y por ende a mayores posibilidades de respuesta, trayendo como beneficio inmediato la sensación de libertad, de expansión, de aventura y de integración.

De otra manera estamos condenados a cristalizarnos en una sola manera de ver las cosas, conformando lo que se denomina: “carácter”.

Comunicarse por lo tanto parece y es un milagro y sin embargo es posible.

Una actitud que favorece los acuerdos entre las personas y amplia nuestra apreciación de la realidad ampliándola, es ser persuasivos en cuanto a la defensa de nuestros puntos de vista y a su vez equilibrar esta defensa con la indagación de lo que nos presenta la situación, suspendiendo todo tipo de juicio previo y defensa de nuestro punto de vista, dando lugar a nuevas interpretaciones de la realidad.

De esta manera estaremos propiciando relaciones donde ambas partes son consideradas y tengan la posibilidad que sean mutuamente beneficiadas por los aportes individuales. Son relaciones donde ambas partes salen ganando.

Te invito a que lo experimentemos.

Sergio Santillana

Cursos de PNL Y Análisis Transaccional - Coaching

 Mar del Plata, Diciembre de 2018

 

(1) La estructura de la Magia. Richard  Bandler y  John Grinder. Editorial Cuatro Vientos

(2) Viaje a Ixtlán. Carlos Castaneda. Fondo de Cultura Económica. México.

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