EL PODER DE LA PALABRA

PNL: Herramientas para la vida

Las palabras señalan los hechos…, pero no son los hechos en si mismos.
Las palabras son una construcción mental  que nos permiten referir aquello que queremos comunicar ya sea con otras personas o con nosotros mismos.

De pequeños aprendemos que “tal palabra significa tal cosa” y de esta manera vamos anclando en nosotros estas relaciones entre palabras y experiencias y “estados internos”.

“Podríamos decir que un niño, es el material virgen en cuanto a la interpretación del mundo y a quien uno se lo describe incesantemente, hasta el punto en que el niño describe el mundo según se lo describen. A partir de ese momento el niño va cobrando el rango de miembro de esa comunidad y esa membresía termina siendo definitiva cuando el mismo es capaz de llevar a cabo todas las interpretaciones preceptúales adecuadas y que validad dicha interpretación de la realidad.” Carlos Castaneda. Viaje a Ixlan


Cabe aclarar que gran parte de dicha información queda registrada en nosotros de manera inconsciente. Hay investigaciones que estiman que este proceso se realiza de esta manera en una media del 90%. 

De lo anterior, se desprende que las palabras están asociadas a estados internos, activando las relaciones por medio del sistema neurológico, de nuestra fisiología, corporalidad y estados internos, a los que hace referencia directa o indirectamente.


Exploremos como nos sentimos en cada una de las siguientes frases: 

-         Que guapa estas hoy…

-         Que vestido más feo te has puesto…

-         Es bueno compartir con vos cada momento…

-         Eres un fraude para vos y para todos¡¡

-         No vales

-         No mereces estar aquí

-         Cada uno tenemos un lugar en el mundo

-         No servís¡¡

-         Etc.

No solo asociamos las palabras a la experiencia, sino también todo el lenguaje no verbal, que acompaña a las mismas  y que conforman gran parte de la comunicación. 

Según estudios realizados el 55 % de la comunicación es lo que se expresa a través de los gestos, la posición del cuerpo, los movimientos de los ojos, la respiración, la tonicidad muscular, el color de la piel y un 38% de la comunicación corresponde al tono, volumen y ritmo de la voz. Solo un 7% de la comunicación corresponde a la palabra de manera literal. 

Con esto queda entonces claro, que no solamente la palabra es en si misma la que comunica, sino también  y fundamentalmente la manera en como la expresamos. 

Es por medio del mismo lenguaje, esta herencia maravillosa, mediante el cual nuestros ancestros viven también en la transmisión de sus experiencias, que tenemos así la posibilidad de comunicar y comunicarnos. 

Como dijimos al comienzo: “Las palabras señalan hechos…, pero no son los hechos en si mismos”. 

A veces estas relaciones entre palabras y experiencias no son lo suficientemente acertadas y esto hace que no logremos efectividad a la hora de comunicarnos. Se producen entonces incongruencias entre lo que quiero comunicar y lo que comunico y esto muchas veces nos hace sentir inadecuados, entre otras cosas. 

También sucede que no siempre le damos una única interpretación a una misma palabra. 

En la ciencia que estudia el lenguaje y en particular en la gramática transformacional se plantea que entre aquello que queremos comunicar y lo que realmente comunicamos existen tres filtros que hacen que uno elimine parte de la información que estamos comunicando, distorsionemos la comunicación de aquello a lo que estamos refiriendo y hagamos generalización de nuestras experiencias individuales. 

Las personas somos el resultado de las preguntas que nos hacemos. Anthony Robbins


Lo que expresamos de esta manera también lo podemos apreciar en la mayéutica donde Aristóteles, hacia preguntas que llevaban a la autoindagación, a la reflexión, ampliando la visión y profundizando sobre el tema el cuestión. 

Para esto el mismo lenguaje, nos permite  a través de desafíos acertados poder llegar  a estructuras más profundas, tan profundas como la experiencia referenciada y poder así volver a explicarla de manera más clara y entendible. 

No se puede resolver los problemas con la misma mente con que se  los a generado. Albert Einstein

Podemos entonces por medio de preguntas del lenguaje llegar a las raíces mismas de la experiencia, como quien vuelve a ver una foto y comienza a descubrir cosas antes no vistas, haciendo consciente lo inconsciente y con la posibilidad de explicarlas de manera mas precisa.

La PNL (Programación Neuro Lingüística) desarrollo un modelo diseñado para este fin, al que se lo denomina Metamodelo del Lenguaje.

Este modelo enseña una  manera sencilla de realizar desafíos al lenguaje de forma de obtener respuestas con mayor información, permitiendo mayor entendimiento y dando lugar a una comunicación que facilite los acuerdos intrapersonales e interpersonales. 

Por ejemplo: 

-        Sos un entupido

-        ¿Qué es específicamente lo que me querés decir?

-        Que haces todo mal

-        ¿Todo….todo…? ¿No hubo acaso alguna vez donde hice algo bien…?

-        Vos me entendés¡¡¡

-        ¿Qué es lo que debería entender, según vos…?

-         Lo que quiero decir que otra vez dejaste la puerta de la heladera abierta…

-        Ahhh…, “ahora entiendo…”, si, va a ser bueno que corrija este comportamiento, lo siento voy a prestar mas atención. 

 

El poder de las palabras

Un famoso guerrero que volvía de batallar portando con orgullo su invicta espada en la cintura encontró, junto al camino, un grupo de gente escuchando a un maestro espiritual. Se ubicó entre las personas más alejadas y por un rato estuvo escuchando al maestro hasta que, irritado por lo que le parecía pura charlatanería interrumpió la enseñanza bruscamente:

-¡Lo único que tú haces es hablar! Las palabras no sirven para nada. ¡A las palabras se las lleva el viento!

El maestro lo miró un instante y con gran serenidad le contestó:

-Sólo un necio como tú, cuya cabeza está acobardada y medio vacía por los golpes recibidos, puede decir una estupidez de ese tamaño.

El guerrero saltó como un resorte y en cuatro grandes pasos estaba frente al maestro con su espada lista para partirlo en dos:

-¿Qué es lo que te has atrevido a decirme?

-¡Oh! No te había reconocido! Pero veo en tu agilidad, destreza y valentía a uno de los más hábiles guerreros que haya pisado nuestra tierra y te presento mis respetos..

El soldado bajó su espada, sonrió satisfecho y volvió a ocupar su lugar entre los discípulos.

-Espero, le dijo entonces el maestro mirándolo con una sonrisa,  que en el futuro tengas más respeto por las palabras, ya que con ellas te hice venir hasta mí  y te llevé al infierno de la furia, para  luego calmarte y volverte a tu lugar.

A partir de ese día, el soldado se unió al grupo que seguía al maestro y fue su discípulo por muchos años.

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