Xo. Congreso de Análisis Transaccional Integrado
“A.T para todos: De la Universidad a la comunidad”
Titulo:
Análisis Transaccional y las Subpersonalidades (Yoes)  

 
Autor:
Ing. Sergio Santillana (Ippem)
ssmandorla@hotmail.com
 Mar del Plata, Diciembre de 2018
Resumen

La idea que se desarrolla a continuación, trata de observar a la personalidad total y genérica, como un constructo de un conjunto de personalidades subyacentes o subpersonalidades o personajes.

Según Wikipedia:

Personaje proviene de la palabra persona, término de origen griego, πρόσωπον, que significaba máscara de actor, o personaje teatral.

La crítica literaria mantiene una clara distinción entre personas y personajes, diferenciando entre personas reales y personajes literarios. La persona pertenece al mundo real, mientras que el personaje literario es sólo ficción, palabras sobre papel que sugieren imágenes mentales.

Las personas convierten en lenguaje Jacques Lacan.

Para Karl Marx  y otros autores, persona es la realidad íntima, la totalidad del auténtico ser, lo que se esconde dentro del personaje, que sólo es una imagen ficticia que el mundo nos impone o que inventamos y ofrecemos al resto del mundo.

Introducción

Sabemos por definición  acerca de los estados del Yo en Análisis Transaccional, sabemos también de sus respectivos análisis según sean estos estructurales o funcionales.

También sabemos acerca de los distintos circuitos de conducta, ya sean estos adecuados o inadecuados y las distintas clasificaciones que hacemos en torno a esta división principal como ser: circuitos afirmativos, disciplinados, emotivos, sometidos, etc., y los distintos circuitos típicos que están caracterizados en las denominaciones que se especifican en el manual de AT Integrado.

También en el juego dramático podemos apreciar una clasificación en torno a cada una de las instancias de este juego, perseguidor, salvador, víctima, así como los distintas sub clasificaciones que se pueden hacer a partir de cada estado dentro de este juego.

Cada una de estas contemplaciones en el estudio de la personalidad son fundamentalmente una abstracción, por cierto objetiva de la estructuración o funcionamiento de la misma. 

Desarrollo

En  un enfoque diferente de la personalidad se puede ver a esta como compuesta por  un conjunto de personalidades prototípicas o arquetípicas a la que podríamos llamar Subpersonalidades o Yoes (No confundir con  los estados del Yo en AT, las Subpersonalidades o Yoes abarcan para cada caso los tres estados del Yo, en la nomenclatura de AT).

Quizás, en una primera instancia, este enfoque se asocie con el de circuitos de conducta, sin embargo la diferencia estriba en ver, a lo que denomino subpersonalidades como entidades con cierta autonomía frente a la identidad general y además estas entidades, se independizan de la clasificación de los circuitos de conducta, ya que las mismas pueden ser al mismo tiempo adecuadas o inadecuadas en torno a cada objetivo en particular. 

En cada una de estas abstracciones se pretende reconocer con un nombre la personalidad o conjunto de personalidades respectivamente con la que nos identificamos y con las que actuamos  en un lugar y  momento particular.

Así por ejemplo a la hora de enfrentar una determinada situación pueden estar operando subpersonalidades tales como la o él: aventurero, aguerrido, reflexivo,  impulsivo, violento, temeroso, bloqueado, pasional, juguetón, cariñoso, comprensivo, incomprensivo, tolerante, intolerante, celoso, orgulloso, envidioso, provocador, chismoso, seductor, etc. (Ver grafico Nro. 2: con ejemplo de algunas subpersonalidades que pueden están operando durante la presentación de una conferencia).



En resumen adjetivos.

Podríamos decir, que estas Subpersonalidades generalmente se presentan en grupos o conjuntos.

En el ejercicio de estas distinciones que permiten reconocer las subpartes (subpersonalidades), de lo que generalmente abarcamos en un todo (personalidad resultante), es decir toda nuestra personalidad, suceden varias  cosas….

Los  hechos inherentes a la situación,  se relacionan directamente con las identificaciones de las subpersonalidades operantes.

Cabe distinguir la diferencia entre identificaciones e identidad:

Según Wikipedia:

En psicología, la palabra identificación' proviene de la raíz ''identi-'' identidad. El término se refiere a la conducta, habilidades, creencias e historia del individuo en una imagen consistente de sí mismo.

La identidad es una búsqueda de toda la vida, la cual se enfoca durante la adolescencia y puede repetirse durante la edad adulta. Erik Erikson enfatiza que este esfuerzo por encontrar un sentido de sí mismo y del mundo es un proceso sano y vital que contribuye a la fuerza del ego del adulto. Los conflictos que involucran el proceso sirven para estimular el crecimiento y el desarrollo. Así, para alcanzar un buen nivel de autoestima se debe, antes que nada, descubrir la propia identidad.

Continuando con el tema:

Al utilizar la abstracción en el ejercicio de esta práctica podemos reconocer la identificación de un núcleo más estable desde el cual podemos a su vez reconocer e identificar las subpersonalidades operantes. Al mismo tiempo estamos ejercitando la asociación y disociación  de tales identificaciones.

A partir de estas distinciones podemos entonces agrupar aquellas subpersonalidades en función de su adecuación o inadecuación a un determinado objetivo; en otros términos en aquellas subpersonalidades que están favor o en contra de dicho objetivo. (Ver grafico Nro. 3, siguiendo el mismo ejemplo del planteado para el grafico Nro. 2).



Al poder reconocer cada una de estas subpersonalidades también podemos reconocer en el caso que hubiese sido necesario su antítesis o complementario.

Por ejemplo si frente a una situación cuyo objetivo era llegar a un acuerdo entre partes y  subpersonalidades preponderante que actuó fue el autoritario, el temeroso, el ansioso, etc., un análisis considerando esta situación a partir de este enfoque nos daría quizás como resultado que las subpersonalidades mas adecuadas para ese momento hubiese sido por ejemplo, utilizar el conciliador, el negociador, el tolerante, etc.



De esta manera, obteniendo las subpersonalidades potenciales de trabajo a desarrollar, podemos utilizar las herramientas de las distintas escuelas de las llamadas “Nuevas Ciencias de la Conducta” para la aplicación concreta a tal fin. En el caso particular de este Congreso las que corresponden al AT (Análisis Transaccional).

Como se puede apreciar es una herramienta sencilla que permite un rápido reconocimiento de  un “estar” en determinada situación y una rápida  y fácil, determinación de las subpersonalidades operantes como así también las subpersonalidades  convenientes para un adecuado logro del objetivo.

Bibliografía

- Roberto Kertész - 2003 - “Análisis Transaccional Integrado” - Ed. IPPEM -  Bs. As.

- G. Gurdjieff – 1976 – “Relatos de Belcebú a su Nieto” – Ed. Hachette – Bs. As.

- Robert Dilts – “Coaching” – 2004 -  Ed. Urano – Barcelona.

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